Ir al contenido principal

LA MUJER Y LA IGLESIA

La participación de las mujeres en la vida de la Iglesia está todavía lejos de ser plenamente efectiva. Es una cuestión abierta. Podría parecer que el progreso de la sociedad civil, donde las mujeres asumen cada vez más papeles de responsabilidad, podría dictar la necesidad de un cambio en la Iglesia. En realidad esta es sólo una razón adicional, o si se quiere, un motivo de acicate. En realidad, la razón fundamental para exigir un cambio en la Iglesia es mucho más profunda y tiene otra naturaleza.

No se trata de una cuestión de más o menos democracia, porque la Iglesia no es una democracia. La Iglesia, en cuanto comunidad visible y comunidad espiritual al mismo tiempo -como nos recuerda la Constitución conciliar sobre la Iglesia Lumen Gentium– constituye “una realidad compleja que está integrada de un elemento humano y otro divino” (cfr. n. 8). En consecuencia, tratándose de una sociedad divino-humana, las razones que justifican y que se pueden exigir una verdadera participación de las mujeres en la Iglesia son de naturaleza teológica: es decir, que se deben buscar dentro de la fe y no fuera. 




Comentarios

Entradas populares de este blog

LOS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA

Los 7 sacramentos en orden Los sacramentos de iniciación La iniciación cristiana es el proceso de convertirse en miembro de la Iglesia Católica. Los sacramentos de Bautismo, Confirmación y Eucaristía nos introducen en la Iglesia. El Bautismo lleva a los católicos a los otros dos sacramentos de iniciación: la Confirmación y la Eucaristía. Sin embargo, no todos comienzan o completan la iniciación cristiana al mismo tiempo. Los adultos y los niños mayores participan en el Rito de Iniciación Cristiana para Adultos (RICA) y, después de un período de preparación, reciben los tres sacramentos de iniciación cristiana en una celebración, generalmente en la Vigilia Pascual. Primer sacramento: Bautismo El primer sacramento de la iniciación recibe, ante todo, el nombre de  Bautismo , en razón del rito central con el cual se celebra: bautizar significa «sumergir» en el agua; quien recibe el bautismo es sumergido en la muerte de Cristo y resucita con Él «como una nueva criatura» ( 2 Co  5, ...

EL ROSARIO

El  rosario ​ (del latín medieval  rosarium , y este del lat. rosarium  rosaleda ) es un rezo tradicional  católico   que conmemora veinte  misterios  (quince en la forma tradicional) de la vida de  Jesucristo   y de la  Virgen María , recitando después de anunciar cada uno de ellos un  padre nuestro , diez  avemarías  y un  gloria al Padre . Es frecuentemente designado como  Santo Rosario  por los católicos. «La Iglesia ha reconocido siempre una eficacia particular al Rosario, confiándole, mediante su recitación comunitaria y su práctica constante, las causas más difíciles»; San  Juan Pablo II  dijo: «Por medio del rosario los fieles reciben abundantes gracias, desde las mismas manos de la Madre del Redentor».  También se llama «rosario» a la  sarta  de cuentas que se utiliza para rezar el rosario. Las cuentas están separadas cada diez por otras de distinto tamaño y la sarta está u...

LA CORONA DE ADVIENTO

La corona o guirnalda de   Adviento   es el primer anuncio de Navidad. La palabra ADVIENTO es de origen latín y quiere decir VENIDA. Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo. El tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de Navidad. Una costumbre significativa y de gran ayuda para vivir este tiempo es La corona o guirnalda de Adviento, es el primer anuncio de Navidad. La corona de adviento encierra varios simbolismos: La forma circular:  El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar. Las ramas verdes:  Verde es el color de esperanza y vida. Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre. Las cuatro velas:  Nos hacen pensar en...